PROTOCOLOS DE PREVENCIÓN EN LA ERA PRE-CORONAVIRUS, ¿SE CUMPLÍAN?

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Si algo ha puesto de manifiesto esta terrible pandemia es la necesidad de llevar a cabo exhaustivas medidas de prevención e higiene en la práctica clínica diaria. La clave está en considerar a cada paciente como una posible fuente de contagio, así como a nosotros mismos.

La COVID-19 ha supuesto una gran amenaza para el ejercicio de la medicina en general, afectando fuertemente a nuestra especialidad. Los motivos son diferentes. Por un lado, influye la proximidad con el paciente durante la exploración; por otro lado, el uso compartido de instrumental y equipos entre pacientes. También cabe destacar que la conjuntivitis podría ser una manifestación clínica de la enfermedad.1

Esto hace que todas las recomendaciones publicadas recientemente, con el objetivo de evitar contagios en el medio hospitalario, en el caso de la oftalmología, se hagan más necesarias.2

La situación actual nos ha hecho replantearnos muchas cosas a nivel profesional, entre ellas si hasta ahora llevábamos a cabo los protocolos adecuados para evitar infecciones nosocomiales. Cierto es que las investigaciones existentes sobre higiene y prevención en oftalmología se han centrado en la propagación del adenovirus.1 El cual es tan resistente en los instrumentos como en las propias manos.3

Respecto al instrumental y equipos, aunque se ha reportado que su correcta limpieza podría reducir el riesgo de propagación de infecciones nosocomiales, no existen métodos protocolarizados de desinfección de lámparas de hendidura, lentes y tonómetros entre otros.1

Un instrumento comúnmente vinculado a los brotes nosocomiales es el tonómetro.3 Su higiene ha sido un tema ampliamente estudiado, sin haberse establecido un método ideal.1 La OMS recomienda el uso de peróxido de hidrógeno al 3-6% para limpiar sus puntas.  También se ha sugerido que el uso de puntas desechables sería la mejor opción para los pacientes sospechosos de enfermedades priónicas, ya que ningún desinfectante para tonómetro ha demostrado ser eficaz contra priones.3

En cuanto al lavado de manos, del que ahora nadie pone en duda su papel clave en la prevención de infecciones, la literatura sugiere que en aquellos hospitales en los que se realizó concienciación de su importancia y se fomentó su realización, esta simple medida se lleva a cabo de forma más sistemática.3 En esta línea, un estudio evidencia que en una consulta oftalmológica podría haber más de 100 oportunidades para higiene de manos al día.1,3

Las pautas más recientes establecidas por los centros de control y prevención de enfermedades para la higiene de manos, recomiendan lavarse las manos cuando están visiblemente sucias, después del contacto directo con pacientes, después del contacto con fluidos corporales y después del contacto con instrumental y equipos médicos.3 Quizá ahora, y después de la experiencia vivida, deberíamos replantearnos si es suficiente.

A modo de conclusión, podemos afirmar que la higiene de manos y la desinfección del instrumental son esenciales en la práctica clínica de la oftalmología, al igual que en el resto de especialidades médicas. Se deben aunar esfuerzos en la creación de protocolos de desinfección y prevención de propagación de infecciones.1,3

La COVID-19 ha sido un punto de inflexión, y si bien es cierto que esta necesidad ya estaba presente, se ha hecho más evidente y, sin lugar a dudas, agilizará la llegada de los ansiados protocolos.

OMS: Organización Mundial para la Salud.

Referencias: 1. García Lorente M, Zamorano Martín F, Soler-Ferrández F, Rocha de Lossada C. ¿Cumplimos correctamente los protocolos de prevención en oftalmología?: a propósito de la última epidemia por coronavirus. Arch Soc Esp Oftalmol. 2020; 95(5): 259–260. 2. Romero Trevejo JL. COVID-19, una nueva oportunidad para la educación sanitaria global. Arch Soc Esp Oftalmol. 2020; DOI: 10.1016/j.oftal.2020.04.003 [Epub ahead of print]. 3. Abbas A.A, Lian RR, Afshari NA. Hand hygiene and instrument sanitization in ophthalmology clinics. Curr Opin Ophthalmol. 2020;31(1):28-32.

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