CONSIDERACIONES EN LAS CIRUGÍAS OCULARES DE LA NUEVA NORMALIDAD
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Según los expertos, hemos pasado lo peor de la pandemia. Hemos conseguido doblegar la famosa y ansiada curva y somos conscientes de que nuestra realidad ha cambiado. Nos espera una nueva normalidad en la que deberemos implementar nuevos procedimientos, fundamentales en el caso de nuestra especialidad.
En esta nueva era, las mascarillas quirúrgicas van a jugar un papel protagonista ya que reducen drásticamente la transmisión de los virus respiratorios, incluido el SARS-CoV-2 de un individuo infectado. Todo paciente debe llevar una mascarilla quirúrgica para cualquier procedimiento oftálmico a fin de evitar la transmisión asintomática al cirujano y al resto del personal.¹
La telemedicina no quedará olvidada, podrá seguir siendo una alternativa a las consultas presenciales en pacientes considerados de bajo riesgo, en aquellos en los que se pueda posponer su asistencia.²
Es de especial importancia que, de la misma manera que se han establecido recomendaciones a llevar a cabo en las consultas, se lleven a cabo en las cirugías. De esta manera, el conjunto de sociedades científicas de oftalmología españolas ha preparado una serie de recomendaciones a tener en cuenta.
En el caso de los pacientes: se realizará un check-list previo a la intervención para descartar síntomas compatibles con la COVID-19 o contactos epidemiológicos positivos. En cirugía mayor, con alto riesgo de aerosoles de líquidos corporales, bajo anestesia general, se llevará a cabo una PCR frente al virus SARS-CoV-2, 24-72 horas antes de la intervención. Conforme a las directrices de cada centro u hospital en coordinación con los servicios de anestesiología, se podrán realizar los análisis preoperatorios que se determinen, perfiles indicativos de riesgo COVID-19, electrocardiograma, radiografía de tórax o TAC torácico a criterio del anestesiólogo. Proporcionar un consentimiento informado complementario para cirugía durante la pandemia COVID-19, además del consentimiento propio específico del procedimiento a intervenir, o bien un apéndice de este último. Una vez admitido se le indicará al paciente que se lave las manos con gel hidroalcohólico y se le proporcionarán mascarillas de tipo quirúrgico hasta el traslado al área quirúrgica. Se instruirá al paciente sobre la necesidad de evitar tocar superficies y aparatos, así como hablar lo menos posible durante el proceso quirúrgico. Se limitarán las cirugías con anestesia general a las estrictamente necesarias. En la medida de lo posible, y siempre que se trate de pacientes COVID-19 negativos, se efectuaran los procedimientos quirúrgicos en régimen ambulatorio.²
En cuanto a las recomendaciones sobre instalaciones y aparataje, además de extremar las medidas de higiene que hasta el momento se estaban llevando a cabo sobre superficies, mobiliario, suelos, paredes, etc., se está empleando povidona iodada al 5% sobre la superficie ocular como preparación quirúrgica, ya que al ser efectiva sobre el SARS-CoV se confía en que protege frente al SARS-CoV-2. Para recluir los aerosoles que pueden producir equipos como facoemulsificadores, vitreotomos, láseres, fresas, sistemas de corte y coagulación eléctrica, o tras determinadas maniobras como la irrigación de la superficie ocular con suero, podría ser útil el empleo de campos quirúrgicos con diseños específicos que actuaran como sistemas de barrera. En la cirugía vitreorretiniana se deben utilizar trócares valvulados y aplicar viscoelástico en las válvulas para minimizar la diseminación de partículas y aerosoles en los intercambios de aire. Se recomienda usar preferentemente viscoelásticos en todos los procedimientos oculares que puedan exigir hidratación de la superficie ocular.
Si el paciente es COVID-19 positivo o se sospecha, el quirófano habilitado para estos pacientes deberá mantener presiones atmosféricas negativas para minimizar la diseminación del virus fuera del mismo y una alta frecuencia de cambios de aire (25 por hora) para reducir rápidamente la carga viral dentro del quirófano.²
En cuanto al personal sanitario y no sanitario, se realizará la PCR y pruebas serológicas de forma periódica. El personal no sanitario llevará mascarilla quirúrgica, protección ocular y guantes. Los cirujanos y el personal de enfermería utilizarán las medidas de protección adecuada, sobre todo en los pacientes COVID-19: pijama quirúrgico, bata impermeable, gorro y calzas desechables, guantes quirúrgicos, protección facial con gafas o pantallas, mascarilla de protección (FFP2 o equivalente N95 o FFP3). El empleo de gafas y pantallas faciales protectoras es en muchos casos incompatible con la utilización de microscopios quirúrgicos y telelupas, además de dificultar la visualización correcta del campo quirúrgico. En el caso de la cirugía oculoplástica puede ser recomendable el empleo del microscopio quirúrgico con sistema de visualización de campo amplio u operar con pantallas de protección sin telelupas hasta que se diseñen pantallas específicas para ellas. Las mascarillas FFP2 deben desecharse y reemplazarse en cualquiera de las siguientes circunstancias: material dañado, humedecido, sucio o contaminado, o cuando el sello facial este comprometido, sea incomodo o se haga difícil la respiración. También es importante tener en cuenta las condiciones proporcionadas por el fabricante sobre tiempo de uso y caducidad de las mascarillas. En el quirófano deberá permanecer solo el mínimo personal indispensable y se reducirá su circulación.²
En el caso de pacientes con enfermedad COVID-19 confirmada. Solo será de aplicación para intervenciones quirúrgicas urgentes. La cirugía programada será diferida hasta que el COVID-19 se resuelva, y tras negativizarse la PCR, el paciente haya cumplido el periodo de 14 días de aislamiento domiciliario.²
A medida que vamos retomando la práctica clínica, en esta nueva normalidad, las distintas organizaciones y sociedades trabajan para garantizar un ejercicio seguro de la profesión, tanto para nuestros pacientes como para nosotros.
PCR: Reacción en Cadena de la Polimerasa; TAC: Tomografía Axial Computarizada.
Referencias: 1. Academia Americana de Oftalmología. Special considerations for ophthalmic surgery during the COVID-19 pandemic. Disponible en: http://www.aao.org/headline/special-considerations-ophthalmic-surgery-during-c. [Último acceso junio de 2020]. 2. Recomendaciones para la atención oftalmológica durante la pandemia por COVID-19 en la fase de retorno escalonado. Disponible en: http://www.oftalmoseo.com/documentacion/retorno-escalonado2.pdf [Último acceso junio de 2020].
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